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posos





aquí concluye, de momento, la ceremonia del té

coco




té nómada

este espacio liso impone una ocupación nómada . no importan las posiciones, sino los tránsitos entre ellas

el acceso se realiza mediante una rampa deslocalizada, que atraviesa la plataforma y nos elimina del lugar del que veníamos
una escalera tangencial al sótano desciende a él

un árbol en la nada

el pabellón es un espacio extraído del lugar, una ventana que mira a lo que no se puede ver, el otro lado . en él se pierden las referencias, siendo recuperables únicamente aproximándose al borde, donde el horizonte aparece inalcanzable

el árbol es elemento esencial, invita a un contacto más profundo con el propio pabellón, que es al mismo tiempo estructura, pavimento y ventana

posición

[...] "la ceremonia del té requiere años de práctica y aprendizaje... con todo, el conjunto de este arte, en cuanto a sus detalles, no significa más que hacer y servir una taza de té . el asunto supremamente importante es que dicho acto debe realizarse de la manera más perfecta, más educada, más graciosa y más encantadora posible"

el pabellón se sitúa en un punto de inflexión del lugar, en la transición entre la topografía horizontal del parque de cristal y la vertical de las terrazas
mirando siempre de reojo a la tradición japonesa, el pabellón, al igual que los que existen al otro lado, es un recorrido en sí mismo . se inicia en una puerta sin dintel, junto al camino existente y desde no se ve la construcción . a continuación se desciende por un camino que ya es el pabellón, con una zona de estancia previa desde la que se observa el paisaje que desaparecerá una vez dentro.
al final, simplemente, un árbol en la nada










en esta intersección de piezas en el paisaje, y mirando al otro lado del mundo, oPorto quiere, aspira tener, un pabellón de té